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4 DE DICIEMBRE
UN ESCUL EN LA GALERIA DE ARTE DEL TEATRO ITALIANO
“Si nos escucháramos más haríamos cosas mejores", dijo Delfín Comesaña
(EL URBANO DE CHACABUCO) Durante una semana la Galería de Arte del Teatro Italiano se ha convertido en un espacio donde la figura de Don Quijote se mezcla con la de una india, y hasta con un Jesucristo moribundo.
Se trata de la obra en madera del escultor Delfín Comesaña, un gallego que en la década del 50 emigró de España y se afincó en Lincoln.
Próximo a cumplir los 82 años, Comesaña dice aspirar a mostrar la amalgama que se produjo en el encuentro entre Europa y España.
“Yo critico a los que vinieron aquí creyendo ser los sabios del mundo y destruyeron toda la sabiduría que había acá. ¿No hubiera sido más productivo usar lo que había acá y lo de allá?”, dijo el artista.
“Yo pretendo defender los justo, a veces equivocado. Alguien dijo que expreso mi capacidad artística por mezclar los temas. Yo pretendo hacer una unidad cultural, de razas”, continuó.
Luego expresar esta suerte de mestizaje artístico, Comesaña se expresó a favor del diálogo.
“Uno no es el rey de la verdad. Es muy importante escuchar a la gente. Si nos escucháramos más, haríamos cosas más importantes”, dijo.
Comesaña nació en Vigo, Galicia y estudió en la Escuela de Artes y Oficios.
“Yo estudié escultura y orfebrería en España. Sobre mis conocimientos no me deben reclamar nada”, dijo en tono cómico el artista.
En cuanto a los materiales que utiliza en sus esculturas, Comesaña habló de maderas de Palo Santo, Roble, y Algarrobo.
“Para mí la madera es más cálida que el mármol o el bronce. El mármol es témpano y sirve para los monumentos”, explicó.
La obra que se encuentra en el centro de la planta baja de la Galería de Arte es un Indio con una lanza sobre un caballo tallado de una pieza de un tronco.
“Lo único que hice fue sacarle lo que le sobraba, lo otro estaba adentro”, sostuvo el escultor.
No obstante a que la muestra está totalmente dedicada a obras en madera, a poco de llegar a Argentina, Comesaña mostró sus dotes para esculpir el marfil.
“No crea que cuando hablo de marfil me refiero a colmillos de elefante. En esos tiempos había bolas de billar que eran de marfil”, explicó.
A poco de haberse instalado en Lincoln, en Julio de 1953, Comesaña concurrió a un remate donde se subastaban juegos de billar.
“Quedaban 3 bolas de billar de marfil y yo hice mi oferta. El martillo bajó a la primera oferta”, comentó.
“El rematador me preguntó ¿Tiene usted algún centro de billar? Y yo le dije: No. ¿Y entonces para que las compró?, Me volvió a preguntar. Para tallar, le dije”, comentó el artista.
Comesaña transformó el marfil de las bolas en miniaturas luego de cortarlas en “fetas” con la ayuda de buriles, de acuerdo a lo informó.
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